Seguramente debes haber probado la Avena con Leche una receta que prácticamente se ha vuelto una tradición que pasa de generación en generación, en esta ocasión vamos a ver la preparación de esta bebida muy sencilla y fácil de preparar, los ingredientes que utilizaremos en esta ocasión son avena, leche y azúcar, este alimento que generalmente se lo digiere en los desayunos nos aporta con hierro, magnesio, vitamina B1, cobre y cinc.
Veamos su preparación.

Ingredientes
- 1 litro de leche
- ½ taza de hojuelas de avena
- 2 ramitas de canela
- Azúcar al gusto
- 4 gotas de esencia de vainilla
Preparación
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En una olla ponemos a fuego medio la leche con la canela, el azúcar y la esencia de vainilla.
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Al momento que empieza a hervir la leche bajamos la temperatura y agregamos la avena poco a poco, mientras vamos revolviendo para evitar que se formen grumos.
- Dejamos hervir durante unos 10 minutos aproximadamente y sin olvidarnos de mecer para que no se riegue.
- Apagamos y cernimos con un colador y listo, la podemos servir.
Tips: Si quieres darle un pequeño toque de sabor ácido puedes agregarle una naranjilla madura, (la leche no se cortará).
Guarniciones o Acompañamientos
La receta la puedes acompañar con unas:
- Empanadas de viento
- Pan
- Galletas
¿Sabías qué?
- La avena por su fibra es beneficiosa para tránsito intestinal, ayudando a evitar el estreñimiento o mejorando su estado.
- Consumir una taza de avena diaria previene el colesterol en un 8% y un 23%.
- Consumir avena una hora antes te da energía extra para rendir mejor en tus actividades deportivas.
- Por su gran cantidad de fibra y proteína es consumido por culturistas de todo el mundo para el aumento de masa muscular.
- La canela tiene propiedades inflamatorias y antioxidantes incluso mayor que los llamados super alimentos como el ajo y el orégano.
Preguntas frecuentes
Avena con Leche es una receta tradicional que se prepara con ingredientes sencillos y una técnica casera que conserva su sabor auténtico.
El tiempo puede variar según la receta y la cantidad de porciones, pero normalmente se puede preparar siguiendo los pasos indicados en la receta.
Se puede acompañar con guarniciones tradicionales, bebidas típicas o complementos sencillos según la costumbre local.
Sí, en muchos casos se puede guardar en refrigeración en un recipiente cerrado y consumir al día siguiente, siempre revisando su frescura antes de servir.
Sí, puedes hacer pequeños ajustes según tus gustos, pero lo ideal es respetar los ingredientes principales para conservar el sabor tradicional.
