La sangría rosada o rosa es una alternativa para la sangría clásica o la sangría blanca, que igual que las otras dos, esta es ideal consumirla en los días calurosos del verano ya sea solo o en una buena compañía de amigos o familiares.
Esta sangría se la realiza con frutas tropicales que a continuación te las dejamos en la receta, pero si deseas puedes agregar o disminuir las mismas y por su puesto nuestro ingrediente estrella es el vino rosado.
No debemos confundir y pensar que el vino rosa es una mezcla del vino tinto y blanco, sino mas bien es elaborado a partir de la uva llamada uva bobal, que le da un sabor único y especial, sin más preámbulos continuemos con la preparación de esta bebida.

Ingredientes
- 1 botella de vino rosado
- 100 gramos de frambuesas lavadas y cortadas en pedazos medianos
- 50 gramos de fresas lavadas y cortadas en pedazos medianos
- 100 gramos de arándanos lavados
- 1 naranja cortada en rodajas
- 1 vaso de agua carbonatada o gaseosa de naranja
- 40 gramos de azúcar
- Hielos al gusto
Preparación
- En una jarra vertemos el vino rosado y vamos a ir agregando las frutas, empezamos con las frambuesas, las fresas, los arándanos, las naranjas, el azúcar y mezclamos bien de manera que todos los ingredientes se integren.
- Dejamos refrigerar por una hora, luego lo retiramos y agregamos el agua carbonatada, hielos al gusto mezclamos nuevamente y podemos servir nuestra sangría rosada en vasos de cristal, puedes adornarlos con rodajas de naranja en el filo del vaso.
Acompañamientos
Esta receta es ideal para servirla en un día de verano sola o incluso se la puede usar para acompañar a un plato fuerte o simplemente con unas botanas.
¿Sabías qué?
Aunque muchas personas piensan que este vino es únicamente elaborado en depósitos de acero inoxidable este también se lo reserva en barricas.
Existe la errona creencia de que este vino tiene un mayor volumen de alcohol, pero en realidad suele llegar a los 12 grados, que es lo mismo que suele tener el vino blanco o tinto.
Preguntas frecuentes
Sangría Rosada es una receta tradicional que se prepara con ingredientes sencillos y una técnica casera que conserva su sabor auténtico.
El tiempo puede variar según la receta y la cantidad de porciones, pero normalmente se puede preparar siguiendo los pasos indicados en la receta.
Se puede acompañar con guarniciones tradicionales, bebidas típicas o complementos sencillos según la costumbre local.
Sí, en muchos casos se puede guardar en refrigeración en un recipiente cerrado y consumir al día siguiente, siempre revisando su frescura antes de servir.
Sí, puedes hacer pequeños ajustes según tus gustos, pero lo ideal es respetar los ingredientes principales para conservar el sabor tradicional.
