La cazuela de centolla es una de las formas más elegantes de disfrutar este crustáceo emblemático de Tierra del Fuego: la carne se mezcla con una salsa bechamel cremosa y se gratina al horno, tradicionalmente servida en la propia caparazón de la centolla o en cazuelas individuales.
A diferencia del chupe de centolla, que lleva una base de pan remojado, esta preparación se apoya en una bechamel clásica, logrando un resultado más suave y homogéneo.
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Cazuela de Centolla
- Tiempo Prep: 25
- Tiempo Cocción: 25
- Tiempo Total: 50 minutes
- Porciones: 4
- Cocina: Argentina
Ingredientes
- 500 g de carne de centolla, desmenuzada
- 50 g de manteca
- 3 cucharadas de harina de trigo
- 500 ml de leche
- al gusto de sal, pimienta y nuez moscada
- 1/2 taza de crema de leche
- 1 taza de queso parmesano rallado
- al gusto de ají molido (opcional, para un toque picante) (opcional)
- 4 unidades de caparazones de centolla limpias (opcional, para servir) (opcional)
Información nutricional
- Calorías: 350
Preparación
- Preparar la bechamel, derretí la manteca en una olla, agregá la harina y cociná un minuto revolviendo. Incorporá la leche de a poco, sin dejar de batir, hasta lograr una salsa lisa y sin grumos.
- Condimentar, sumá sal, pimienta y nuez moscada a la bechamel, cocinando a fuego bajo hasta que espese.
- Incorporar la centolla, agregá la carne de centolla desmenuzada a la salsa, mezclando con cuidado para no romper los trozos.
- Sumar crema y queso, incorporá la crema de leche y la mitad del queso parmesano, mezclando suavemente hasta integrar.
- Agregar picante (opcional), si querés un toque picante, sumá un poco de ají molido a la mezcla.
- Rellenar las cazuelas, distribuí la preparación en cazuelas individuales o en las caparazones limpias de centolla.
- Gratinar, espolvoreá el queso parmesano restante por encima y horneá a 200°C durante 15 a 20 minutos, hasta que la superficie esté dorada.
Consejos para que salga bien
- Incorporá la leche de a poco a la bechamel para evitar que se formen grumos.
- Mezclá la centolla con cuidado para conservar trozos visibles de carne, en lugar de deshacerla por completo.
- Si usás las caparazones de centolla para servir, limpialas bien y secalas antes de rellenar.
- Servite apenas sale del horno, cuando el gratinado está bien dorado y caliente.
Variaciones tradicionales
- Algunas recetas agregan un chorrito de vino blanco a la bechamel para sumar un toque de acidez.
- También se prepara con centollón (un crustáceo similar y más económico) cuando la centolla no está disponible.
Cómo servir
La cazuela de centolla se sirve bien caliente, recién salida del horno, idealmente en la propia caparazón del crustáceo.
Es un plato elegante, ideal para ocasiones especiales en la gastronomía fueguina.
Acompañamientos recomendados
- Pan tostado
- Vino blanco
- Ensalada simple
¿Sabías qué?
Servir la cazuela de centolla dentro de la propia caparazón del crustáceo es una presentación tradicional que resalta el origen del plato y su conexión con el mar austral.
A diferencia del chupe de centolla, que usa pan remojado como base, esta versión se apoya en una salsa bechamel clásica, logrando una textura más suave y homogénea.
Preguntas frecuentes
El chupe lleva una base de pan remojado en leche, mientras que la cazuela se prepara con una salsa bechamel clásica, resultando en una textura más suave y homogénea.
Sí, es una presentación tradicional: se limpia bien la caparazón, se seca y se rellena con la preparación antes de gratinar.
Es un crustáceo similar a la centolla, más económico, que se puede usar como sustituto cuando la centolla no está disponible.
Incorporarla gradualmente mientras se bate evita que se formen grumos y ayuda a lograr una salsa lisa y homogénea.
