El pan de arroz es un amasijo colombiano preparado con arroz remojado y molido, cuajada, queso fresco, mantequilla y sal. Aunque su asociación tradicional más documentada está en los Llanos Orientales, su combinación de arroz y lácteos encaja naturalmente con la cocina campesina del Tolima, una región de amplia tradición arrocera y de amasijos horneados.
Esta versión conserva la técnica más representativa: remojar el arroz, molerlo con cuajada y queso, formar rosquitas y hornearlas hasta que estén doradas. El resultado es un pan firme por fuera, suave en el centro y con un sabor lácteo delicado.

Ingredientes
- 300 g de arroz blanco crudo (1 ½ tazas)
- 250 g de cuajada fresca desmenuzada (2 tazas)
- 200 g de queso campesino fresco rallado (1 ½ tazas)
- 80 g de harina de trigo (⅔ taza)
- 60 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente (4 cucharadas)
- 6 g de sal (1 cucharadita)
- 100 ml de agua (⅓ taza + 1 cucharada)
- 15 g de harina de trigo adicional (2 cucharadas), para espolvorear
Preparación
- Lava el arroz y déjalo en remojo en suficiente agua fría durante al menos 8 horas o toda la noche. Escúrrelo muy bien antes de continuar para que la masa no quede demasiado húmeda.
- Muele la base, coloca el arroz remojado en una licuadora o molino junto con la cuajada, el queso campesino, la mantequilla, la sal y el agua. Licúa poco a poco hasta obtener una mezcla espesa, uniforme y con una textura fina.
- Forma la masa, pasa la mezcla a un recipiente amplio y agrega los 80 g de harina de trigo. Amasa hasta conseguir una masa suave y moldeable. Si se pega mucho a las manos, añade la harina adicional poco a poco, sin resecar la mezcla.
- Cubre la masa y déjala reposar durante 15 minutos. Mientras tanto, precalienta el horno a 200 °C y cubre una bandeja con papel para hornear.
- Da forma a los panes, divide la masa en 10 porciones iguales. Forma cilindros de unos 15 cm de largo, une los extremos y presiónalos para crear rosquitas pequeñas.
- Coloca las rosquitas en la bandeja, dejando espacio entre ellas. Hornea durante 25 a 30 minutos, hasta que estén firmes y ligeramente doradas en la base y los bordes.
- Déjalas reposar 10 minutos antes de servirlas tibias. Al enfriarse, la superficie se volverá un poco más firme.
Consejos del chef
- Escurre muy bien el arroz antes de molerlo para evitar una masa líquida.
- Usa cuajada fresca y queso campesino poco salado para mantener el sabor tradicional.
- Añade la harina gradualmente; demasiada harina puede dejar el pan seco.
- Forma rosquitas del mismo tamaño para que se horneen de manera uniforme.
- Sírvelas recién horneadas o ligeramente tibias para disfrutar mejor su aroma lácteo.
Variaciones tradicionales
En algunas preparaciones colombianas de pan de arroz se usa únicamente cuajada, mientras que otras combinan cuajada y queso campesino para lograr una textura más firme. También existen versiones en forma de bollos redondos, pero las rosquitas son una presentación muy reconocible del pan de arroz colombiano.
Cómo servir
Sirve el pan de arroz tibio o a temperatura ambiente. Es ideal para desayunos, onces o meriendas campesinas, acompañado de café negro, chocolate caliente, aguapanela o masato.
Acompañamientos recomendados
- Café negro colombiano
- Chocolate caliente
- Aguapanela caliente
- Masato colombiano
- Queso campesino fresco
Curiosidad gastronómica
La elaboración del pan de arroz aprovecha el arroz remojado y molido en lugar de harina de arroz industrial. Esta técnica produce una miga distinta, más húmeda y con una textura ligeramente granulada, muy característica de los amasijos artesanales.
En Colombia, el pan de arroz es especialmente reconocido en San Martín de los Llanos, donde se convirtió en una preparación emblemática y se difundió a otras regiones del país.
Preguntas frecuentes
No. La preparación tradicional usa arroz blanco crudo que se deja en remojo y luego se muele con los ingredientes lácteos. El arroz cocido aporta demasiada humedad y cambia la textura del pan. Debes escurrir el arroz remojado muy bien antes de licuarlo para conseguir una masa firme y fácil de moldear.
Puedes usar harina de arroz, pero el resultado será diferente. El arroz remojado y molido aporta una textura más cercana al amasijo tradicional colombiano. La harina de arroz suele dejar una masa más seca o uniforme, por lo que tendrías que ajustar el líquido y la cantidad de queso.
La masa puede quedar pegajosa cuando el arroz no se escurre bien, la cuajada tiene demasiada humedad o agregas más agua de la necesaria. Incorpora harina de trigo poco a poco hasta que puedas formar las rosquitas. Evita añadir demasiado, porque el pan puede quedar duro después de hornearse.
Guárdalo completamente frío en un recipiente hermético hasta por 2 días a temperatura ambiente. Para recuperar su textura, caliéntalo en horno a 160 °C durante 5 a 7 minutos. También puedes congelarlo bien envuelto hasta por un mes y calentarlo directamente en horno bajo.
