El Mielmesabe es uno de los postres más representativos y famosos de Colombia, conocido con diferentes nombres como “miguelucho” o “bienmesabe leche cortada”, conocida en otros paises como cortado de leche o leche cortada.
Según cuentan los historiadores gastrónomos este es un plato que se quedó servido en la mesa pero que nunca se lo llego a degustar cuando se dio el primer grito de la independencia, siendo en esa oportunidad su preparación totalmente diferente a la que se conoce actualmente.
Este postre varía de acuerdo a la zona en que se lo prepara es así que hay el andino, del vallecaucano y el cundiboyacense, en esta oportunidad lo vamos a preparar de forma clásica, así que sin más vamos con la receta.

Ingredientes
- 1 litro de leche
- ½ taza (100 gr) de panela
- 4 astilla de canela
- El sumo de 2 limones
Preparación
- En una cacerola a fuego medio ponemos la leche, le agregamos la panela, las astillas de canela y la vamos cocinando a fuego medio hasta que se derrita la panela.
- Ahora procedemos a poner el sumo de limón y la leche empezará a cortarse, le dejamos hervir por una hora aproximadamente hasta que se haga una masa y se haya secado casi toda el agua.
- La dejamos enfriar y está lista para ser servida.
Acompañamientos
Esta receta se la puede servir con unas galletas, unos panes o con lo que tu imaginación lo permita.
¿Sabías qué?
El consumir panela es más sano que la azúcar blanca, esto se debe principalmente a que es un producto con menos procesos químicos y más natural, sin embargo, su contenido calórico es apenas un poco menor, por lo que la OMS recomienda no consumir más de 25 gamos al día para mantenernos saludables.
Preguntas frecuentes
Mielmesabe es una receta tradicional que se prepara con ingredientes sencillos y una técnica casera que conserva su sabor auténtico.
El tiempo puede variar según la receta y la cantidad de porciones, pero normalmente se puede preparar siguiendo los pasos indicados en la receta.
Se puede acompañar con guarniciones tradicionales, bebidas típicas o complementos sencillos según la costumbre local.
Sí, en muchos casos se puede guardar en refrigeración en un recipiente cerrado y consumir al día siguiente, siempre revisando su frescura antes de servir.
Sí, puedes hacer pequeños ajustes según tus gustos, pero lo ideal es respetar los ingredientes principales para conservar el sabor tradicional.
