De vez en cuando no está de más permitirse un capricho y caer en la tentación de un rico postre, es por eso que el día de hoy te enseñamos como hacer un rico batido de galletas Oreo, muy sencillo de preparar, ten por seguro que vas a sorprender a más de uno.
Estas galletas son una tradición a nivel mundial además de ser las más famosas, llegaron a nuestros hogares hace más de 100 años para quedarse, es así que anualmente se producen mas de 40 millones de ella y se han desarrollado varios productos como helados, pasteles, una extensa cantidad de postres y hasta una cerveza.
Sin alargarnos mas continuemos con nuestro batido de Oreo.

Ingredientes
- 16 galletas Oreo
- 300 ml de helado de vainilla o 16 cubos de hielo
- ½ litro de leche
- 50 gr de azúcar
- Crema de leche
Para el decorado
- 1 lata de crema de leche
- Galletas oreo partidas y enteras
- Salsa de chocolate
Preparación
- Como primer paso ponemos las 16 galletas en la licuadora, junto con ellas la leche, el helado y el azúcar y procedemos a licuar muy bien.
- Decoramos el interior de los vasos son salsa de chocolate y vertemos el batido en los vasos, llenándolo solo hasta las ¾ partes.
- Finalmente, con una manga pastelera decoramos los vasos con la crema de leche y encima ponemos los pedazos y las galletas enteras de oreo a tu gusto.
Acompañamientos
Este batido se lo suele servir solo o por lo general luego de una comida fuerte como postre.
¿Sabías qué?
Las galletas oreo nacieron en el año de 1912 en Nueva York como competencia de otra marca de galletas tipo sánduche llamadas Hydrox, sin embargo, las Oreo gustaron mucho más por su consistencia y sabor superando con creces a Hydrox.
El diseño de las galletas no ha cambiado desde sus inicios hasta la actualidad.
Preguntas frecuentes
Batido de Galletas Oreo es una receta tradicional que se prepara con ingredientes sencillos y una técnica casera que conserva su sabor auténtico.
El tiempo puede variar según la receta y la cantidad de porciones, pero normalmente se puede preparar siguiendo los pasos indicados en la receta.
Se puede acompañar con guarniciones tradicionales, bebidas típicas o complementos sencillos según la costumbre local.
Sí, en muchos casos se puede guardar en refrigeración en un recipiente cerrado y consumir al día siguiente, siempre revisando su frescura antes de servir.
Sí, puedes hacer pequeños ajustes según tus gustos, pero lo ideal es respetar los ingredientes principales para conservar el sabor tradicional.
