El tacacho con cecina es uno de los platos más emblemáticos de la Amazonía peruana. Se prepara con plátano verde asado o frito, majado con manteca de cerdo y pequeños trozos de chicharrón, servido junto a cecina de cerdo frita o asada. Su sabor combina el carácter ahumado de la carne con la textura compacta y sabrosa del tacacho.
Es especialmente representativo de regiones como San Martín, Loreto, Ucayali y Madre de Dios, donde se consume en desayunos contundentes, almuerzos familiares, ferias gastronómicas y celebraciones regionales. En la selva peruana, el tacacho con cecina no es solo un plato popular: es una expresión directa de la cocina amazónica cotidiana.
La versión tradicional prioriza ingredientes propios de la región: plátano verde, manteca, cecina ahumada y, muchas veces, chicharrón. Se sirve caliente, generalmente con ají de cocona o ensalada de chonta, manteniendo una preparación sencilla, intensa y profundamente ligada a la identidad amazónica del Perú.

Ingredientes
- 1.2 kg de plátano verde (4 plátanos grandes)
- 120 g de manteca de cerdo (½ taza)
- 150 g de chicharrón de cerdo picado en trozos pequeños (1 taza)
- 600 g de cecina de cerdo amazónica (4 porciones)
- 45 ml de aceite vegetal o manteca de cerdo (3 cucharadas, para freír la cecina)
- 8 g de sal (1½ cucharaditas)
- 300 ml de agua caliente (1¼ tazas, opcional para suavizar la cecina si está muy seca)
- 100 g de ají de cocona para acompañar (½ taza)
Preparación
- Prepara los plátanos, pela los plátanos verdes y córtalos en trozos grandes. Puedes asarlos sobre brasas o en una parrilla hasta que estén suaves y ligeramente dorados, o freírlos en manteca caliente a fuego medio hasta que se cocinen por dentro sin quemarse por fuera.
- Maja el tacacho, coloca los plátanos calientes en un mortero grande, batán o recipiente resistente, y aplástalos mientras todavía están suaves. Agrega la manteca de cerdo poco a poco, incorpora la sal y sigue majando hasta obtener una masa rústica, compacta y ligeramente húmeda.
- Agrega el chicharrón, incorpora los trozos pequeños de chicharrón a la masa de plátano y mezcla bien para que queden repartidos. Forma bolas medianas con las manos, presionando lo suficiente para que mantengan su forma sin quedar demasiado duras.
- Prepara la cecina, revisa si la cecina está muy seca o demasiado salada. Si hace falta, remójala en agua caliente durante 10 minutos, luego escúrrela y sécala bien. Corta la carne en porciones medianas, siguiendo la fibra para que no se deshaga al freír.
- Fríe la cecina, calienta el aceite o la manteca en una sartén amplia a fuego medio. Fríe las porciones de cecina durante 3 a 5 minutos por lado, hasta que estén calientes, doradas y ligeramente crujientes en los bordes, pero todavía jugosas en el centro.
- Sirve el plato, coloca una o dos bolas de tacacho en cada plato y acompaña con una porción de cecina frita. Sirve de inmediato con ají de cocona, ensalada de chonta o yuca sancochada, manteniendo la presentación tradicional amazónica.
Consejos prácticos
Usa plátano verde firme, no pintón, porque el tacacho tradicional debe tener una textura compacta y sabor poco dulce.
Maja el plátano mientras está caliente; si se enfría demasiado, será más difícil formar una masa uniforme.
La manteca de cerdo aporta el sabor más tradicional, aunque algunas cocinas familiares usan parte de la grasa del chicharrón.
No agregues sal a la cecina antes de freírla, porque ya viene curada y salada.
Si quieres un tacacho más aromático, asa los plátanos en lugar de freírlos, ya que el contacto con las brasas aporta un sabor más rústico.
Variaciones tradicionales
En San Martín es muy común preparar el tacacho con plátano asado y servirlo con cecina frita o asada, acompañado de ají de cocona.
En algunas zonas de la Amazonía peruana se añade más chicharrón a la masa para obtener un tacacho más sabroso y contundente.
También existen versiones donde la cecina se asa a la parrilla en lugar de freírse, especialmente en comidas al aire libre o puestos tradicionales.
Forma tradicional de servir
Sirve el tacacho con cecina caliente, con el tacacho recién majado y la cecina dorada al momento. La presentación clásica coloca las bolas de plátano al lado de la cecina, acompañadas con ají de cocona.
En la Amazonía peruana también puede servirse con ensalada de chonta, yuca sancochada o plátano asado. Para beber, combina muy bien con aguajina, refresco de camu camu, cocona o masato, según la costumbre regional.
Acompañamientos recomendados
- Ají de cocona
- Ensalada de chonta
- Yuca sancochada
- Plátano asado
- Arroz blanco
- Aguajina
- Refresco de camu camu
- Masato
Curiosidad gastronómica
El tacacho con cecina es uno de los platos que mejor representa la fuerza de la cocina amazónica peruana. Su nombre se asocia al acto de “tacar” o golpear el plátano cocido hasta convertirlo en una masa compacta, una técnica doméstica que se mantiene viva en mercados, restaurantes y hogares de la selva.
La unión del plátano verde con la cecina ahumada responde a una lógica tradicional: combinar un alimento abundante y energético con una carne curada capaz de conservarse mejor en climas cálidos. Por eso, más que una simple receta, es un plato ligado al trabajo, los viajes, las fiestas y la vida cotidiana amazónica.
Preguntas frecuentes
El tacacho con cecina peruano es un plato tradicional amazónico hecho con plátano verde asado o frito, majado con manteca y chicharrón, servido con cecina de cerdo frita o asada. Es uno de los platos más representativos de la selva peruana y se consume en desayunos, almuerzos y celebraciones regionales.
Se usa plátano verde, firme y sin madurar. No conviene usar plátano maduro porque aportaría dulzor y una textura más blanda, diferente a la del tacacho tradicional. El plátano verde permite obtener una masa compacta, rústica y resistente, ideal para formar bolas que acompañen la cecina.
La cecina puede freírse o asarse, según la costumbre familiar y regional. Freírla en manteca o aceite ayuda a dorarla rápido y dejar bordes ligeramente crujientes. Asarla a la parrilla aporta un sabor más ahumado y rústico, muy apreciado en preparaciones amazónicas al aire libre.
Muchas versiones tradicionales llevan chicharrón picado mezclado con el plátano majado, porque aporta sabor, grasa y textura. Sin embargo, en algunas casas se prepara un tacacho más simple solo con plátano verde, manteca y sal. La versión con chicharrón es una de las más reconocidas y sabrosas.
El acompañamiento más tradicional es el ají de cocona, una salsa fresca y ácida muy típica de la Amazonía peruana. También se sirve con ensalada de chonta, yuca sancochada, plátano asado o arroz blanco. Para beber, son comunes la aguajina, el refresco de camu camu, la cocona o el masato.
