La carbonada criolla es un guiso patrio típico del norte y del Río de la Plata, que se destaca por combinar carne vacuna con verduras y un toque dulzón muy particular gracias al zapallo, el choclo y los orejones de durazno.
Es un plato clásico para celebrar el 25 de mayo, y una de sus presentaciones más tradicionales es servirla dentro de un zapallo ahuecado y horneado, que aporta un plus de sabor y una estética muy criolla.
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Carbonada Criolla
- Tiempo Prep: 25 minutes
- Tiempo Cocción: 1 hour
- Tiempo Total: 1 hour 25 minutes
- Porciones: 6 porciones
- Categoría: Plato principal
- Cocina: Argentina
Descripción
Preparación criolla a base de carne, hortalizas y un toque de fruta, adaptada a una versión doméstica fácil de seguir y con proporciones exactas.
Ingredientes
Información nutricional
- Calorías: 360
Ingredientes
- 700 g de carne vacuna (paleta o roast beef), en cubos
- 2 cucharadas de aceite
- 1 unidad de cebolla, en juliana
- 2 dientes de ajo, picados
- 2 unidades de papas, en cubos
- 1 unidad de batata, en cubos
- 500 g de zapallo, en cubos
- 2 unidades de choclos, en rodajas
- 150 g de orejones de durazno (o damasco), remojados
- 500 ml de caldo de carne
- al gusto de sal y pimienta
- 1 unidad de zapallo grande, ahuecado (opcional, para servir) (opcional)
Preparación
- Sellar la carne, cortá la carne en cubos y sellala en una olla con aceite caliente hasta que esté dorada por fuera.
- Rehogar cebolla y ajo, agregá la cebolla en juliana y el ajo picado, y cociná hasta que la cebolla esté dorada.
- Sumar papa y batata, incorporá la papa y la batata en cubos, y cubrí con el caldo de carne.
- Cocinar a fuego medio, dejá cocinar tapado durante unos 20 minutos, hasta que las verduras empiecen a ablandarse.
- Agregar el zapallo, sumá el zapallo en cubos y seguí cocinando otros 15 minutos.
- Incorporar choclo y orejones, cinco minutos antes de terminar, agregá el choclo en rodajas y los orejones de durazno remojados.
- Condimentar y terminar, ajustá con sal y pimienta, y cociná unos minutos más hasta que todos los ingredientes estén tiernos.
- Servir, serví caliente, tradicionalmente dentro de un zapallo grande ahuecado y horneado si querés darle la presentación clásica.
Consejos para que salga bien
- Sellar bien la carne al principio ayuda a concentrar su sabor antes de agregar el caldo.
- Remojá los orejones con anticipación para que se hidraten y aporten su dulzor de forma pareja al guiso.
- Agregá el choclo y los orejones al final para que no se deshagan con la cocción prolongada.
- Si vas a servir dentro de un zapallo, horneá el zapallo ahuecado por separado hasta que esté tierno, y volcá la carbonada recién en el momento de servir.
Variaciones tradicionales
- Algunas recetas agregan arroz hacia el final de la cocción, para sumar más cuerpo al guiso.
- También se prepara con damascos secos en lugar de duraznos, según la disponibilidad de fruta desecada.
Cómo servir
La carbonada criolla se sirve caliente, como plato principal, idealmente en la clásica presentación dentro de un zapallo ahuecado.
Es un plato tradicional de las celebraciones patrias, especialmente del 25 de mayo.
Acompañamientos recomendados
- Pan casero
- Vino tinto
- Ensalada simple
¿Sabías qué?
Aunque su nombre y algunos orígenes se remontan a Europa, la carbonada se transformó con el tiempo en un plato simbólico de la cultura y gastronomía criolla del Río de la Plata.
Su característica más distintiva es el contraste dulce y salado, logrado gracias a la combinación de zapallo, choclo y orejones de durazno junto con la carne vacuna.
Preguntas frecuentes
Se debe a la combinación de ingredientes naturalmente dulces como el zapallo, la batata, el choclo y los orejones de durazno, que se cocinan junto con la carne y le dan ese contraste característico.
Es una presentación clásica que resalta la estética criolla del plato; el zapallo se ahueca y hornea por separado, y la carbonada se sirve dentro apenas está lista.
Sí, es una variante habitual: se pueden usar orejones de damasco en lugar de durazno, según lo que esté disponible.
Se incorpora hacia el final de la cocción, unos cinco minutos antes de terminar, junto con los orejones, para que no se deshaga con la cocción prolongada.
