El cabrito santandereano es uno de los platos más representativos de la gastronomía del departamento de Santander, en el nororiente de Colombia. Esta preparación tradicional consiste en carne de cabrito joven marinada con especias y asada lentamente hasta alcanzar una textura tierna por dentro y ligeramente dorada por fuera.
Durante generaciones, el cabrito ha ocupado un lugar importante en las celebraciones familiares, festividades regionales y reuniones campesinas santandereanas. Su sabor característico, acompañado tradicionalmente con pepitoria, yuca, arepas y ensalada, lo convierte en uno de los símbolos culinarios más reconocidos de la región.
La crianza caprina ha sido una actividad tradicional en Santander debido a las condiciones geográficas y climáticas del departamento, lo que permitió que el cabrito se integrara profundamente en la identidad gastronómica local.

Ingredientes
- 3 kg de cabrito joven troceado
- 20 g de ajo triturado (4 dientes)
- 10 g de comino molido (2 cucharaditas)
- 10 g de orégano seco (2 cucharaditas)
- 15 g de sal (1 cucharada)
- 5 g de pimienta negra molida (1 cucharadita)
- 60 ml de jugo de limón (4 cucharadas)
- 50 ml de aceite vegetal (3 cucharadas)
- 250 ml de cerveza o caldo (1 taza)
Preparación
- Lava y seca los trozos de cabrito.
- Mezcla el ajo, comino, orégano, sal, pimienta, limón y aceite.
- Frota la marinada sobre toda la carne.
- Refrigera durante 4 horas o preferiblemente toda la noche.
- Precalienta el horno a 180 °C.
- Coloca la carne en una bandeja para hornear y agrega la cerveza o el caldo.
- Cubre con papel aluminio y hornea durante 2 horas.
- Retira el aluminio y continúa la cocción durante 45 a 60 minutos más hasta dorar.
- Baña ocasionalmente la carne con sus jugos para mantenerla jugosa.
- Retira del horno y deja reposar 10 minutos antes de servir.
Recomendaciones de preparación
- El marinado prolongado mejora notablemente la ternura y el sabor.
- Utiliza cabrito joven para obtener una textura más suave.
- Baña la carne frecuentemente con sus jugos durante el horneado.
- Si dispones de horno de leña, obtendrás un sabor más auténtico.
- Deja reposar la carne antes de cortarla para conservar sus jugos.
Variaciones tradicionales
- Algunas familias preparan el cabrito asado en horno de barro.
- En ciertas zonas se utiliza cerveza negra para el marinado.
- Algunos cocineros agregan cebolla larga y laurel al proceso de cocción.
Forma tradicional de servir
El cabrito santandereano se sirve caliente acompañado de pepitoria santandereana, yuca cocida, arepas de maíz pelado, papa criolla y ensalada fresca. Tradicionalmente se comparte en reuniones familiares y festividades regionales.
Acompañamientos recomendados
- Pepitoria santandereana
- Yuca cocida
- Arepas santandereanas
- Papa criolla
- Ensalada criolla
- Ají casero colombiano
Un poco de historia
La tradición del cabrito santandereano tiene raíces coloniales y está estrechamente ligada a la ganadería caprina desarrollada en las zonas áridas y montañosas de Santander. Durante siglos, las familias campesinas aprovecharon la abundancia de cabras para desarrollar preparaciones que hoy forman parte esencial de la identidad gastronómica regional.
Preguntas frecuentes
El cabrito es una cabra joven sacrificada antes de alcanzar la edad adulta, por lo que su carne es más tierna y suave.
Sí, aunque requerirá más tiempo de cocción debido a que la carne es más firme.
Tradicionalmente se acompaña con guarapo, cerveza o limonada.
Sí. Muchas versiones tradicionales se preparan a las brasas o en parrillas de leña.
Hasta 4 días en un recipiente hermético.
