Para una tarde calurosa de verano no hay nada mejor que una refrescante bebida y que mejor que una limonada de fresa, la mezcla perfecta entre lo dulce y ácido, el sabor perfumado de la pulpa de la frutilla y el zumo de limón.
Esta bebida es muy sencilla y rápida de preparar, lo único que necesitamos es agua, frutillas, limón, azúcar y mucha sed, es recomendada para chicos y grandes, además que la frutilla nos ayuda a mantener una piel firme y un cutis terso.
La frutilla es ideal para estos tiempos tan acelerados ya que reduce el estrés, la hipertensión, el colesterol alto e incluso el estreñimiento, así que sin más escusas vamos a preparar esta rica bebida.

Ingredientes
- 1 libra de fresas
- 2 litros de gua
- Azúcar al gusto
- 2 limones
Preparación
- Primero vamos a desinfectar las fresas, para ello las vamos a ponerlas en agua, agregamos 2 gotas de cloro y las dejamos reposar por unos 10 minutos. Otra opción es poner 2 tazas de agua y 2 de vinagre y las dejamos sumergidas por 20 minutos.
- Ahora, procedemos a cortar la parte de los tallos de las frutillas, las ponemos en la licuadora con azúcar al gusto, las procesamos a velocidad media para que no se trituren por completo.
- Ponemos el jugo en la jarra que vayamos a servir, exprimimos los limones y agregamos unos hielos, mezclamos y nuestra limonada de fresas está lista.
Acompañamientos
Esta limonada de fresa es ideal para cualquier día de sol o verano ya que es muy refrescante, también es ideal para acompañar cualquier comida.
¿Sabías qué?
Las fresas son el único fruto que llevan las semillas por fuera, además es el símbolo de afrodita o venus que representa al amor y la belleza, esto se debe a que es de color rojo y tiene una forma de corazón, tanto que se dice que si una pareja comparte una frutilla doble su amor perdurara por siempre.
Preguntas frecuentes
Limonada de Fresa es una receta tradicional que se prepara con ingredientes sencillos y una técnica casera que conserva su sabor auténtico.
El tiempo puede variar según la receta y la cantidad de porciones, pero normalmente se puede preparar siguiendo los pasos indicados en la receta.
Se puede acompañar con guarniciones tradicionales, bebidas típicas o complementos sencillos según la costumbre local.
Sí, en muchos casos se puede guardar en refrigeración en un recipiente cerrado y consumir al día siguiente, siempre revisando su frescura antes de servir.
Sí, puedes hacer pequeños ajustes según tus gustos, pero lo ideal es respetar los ingredientes principales para conservar el sabor tradicional.
