La salsa o crema de ajo árabe es utilizada para el acompañamiento de varios platos de la gastronomía de medio oriente, como es el caso de los shawarmas que se han vuelto muy populares en nuestro continente, sirviéndolos junto con la salsa picante llamada zhoug.
Conocida también como salsa toum que quiere decir salsa de ajo en árabe, en inglés es llamada toumi y en francés tum, no cabe duda la fama que ha alcanzado por lo que en la actualidad se la usa con recetas como pescado o mariscos, pollo y carne a la brasa.
Entre sus principales ingredientes están: el ajo, aceite vegetal y el zumo de limón, de textura espesa y un poco martajada. Vamos con su preparación.

Ingredientes
- 2 tazas de papas peladas, picadas y cocidas (o puede ser garbanzos)
- 10 dientes de ajo
- 1 taza de aceite vegetal
- Zumo de 2 limones
- Sal al gusto
- 2 cubos de hielo
Preparación
- En una procesadora de alimentos ponemos los ajos junto con las papas, el zumo de limón, un poco de aceite y procesamos por unos 2 minutos hasta que se trituren todos los ingredientes.
- Ahora, agregamos un poco más de aceite, sal al gusto y volvemos a procesar hasta conseguir una pasta espesa, si la crema está algo chiclosa le puedes agregar un par de hielos y volver a procesar.
Acompañamientos
Esta receta es ideal para acompañar cualquier tipo de comida de sal, en especial lo que son mariscos o pescados, también asados o de pollo o carne y por supuesto shawarmas o cualquier tipo de kebabs.
¿Sabías qué?
Existe una ciudad de Líbano llamada Zagarta en la que a la receta se le adiciona hojas de menta y toma el nombre de zeit wa tum que significa aceite con ajo. La salsa de ajo se diferencia del alioli por el número de ajos, puesto que la primera lleva una mayor cantidad.
Preguntas frecuentes
Salsa de Ajo Árabe o Toum es una receta tradicional que se prepara con ingredientes sencillos y una técnica casera que conserva su sabor auténtico.
El tiempo puede variar según la receta y la cantidad de porciones, pero normalmente se puede preparar siguiendo los pasos indicados en la receta.
Se puede acompañar con guarniciones tradicionales, bebidas típicas o complementos sencillos según la costumbre local.
Sí, en muchos casos se puede guardar en refrigeración en un recipiente cerrado y consumir al día siguiente, siempre revisando su frescura antes de servir.
Sí, puedes hacer pequeños ajustes según tus gustos, pero lo ideal es respetar los ingredientes principales para conservar el sabor tradicional.
