El marroc es una de las golosinas caseras más queridas de Argentina: un bocado en capas de chocolate con leche, chocolate blanco y manteca de maní que combina dulzura, textura cremosa y un toque salado muy particular. Su origen se remonta a la década de 1920, cuando inmigrantes marroquíes llegaron al país con esta receta, que luego la fábrica Felfort popularizó a nivel industrial hasta convertirla en un clásico de kiosco.
Aunque hoy se consigue fácilmente envasado, prepararlo en casa es una tradición habitual en meriendas, cumpleaños y reuniones familiares, sobre todo cuando se arma en una fuente grande para cortar en pequeños cuadrados y compartir.
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Marroc Casero
- Tiempo Prep: 20 minutos
- Tiempo Cocción: 10 minutos
- Tiempo Total: 2 horas 10 minutos
- Porciones: 16 porciones
- Categoría: Postre / Golosina
- Cocina: Argentina
Ingredientes
- 400 g de chocolate con leche picado (2 tabletas grandes)
- 200 g de chocolate blanco picado (1 tableta grande)
- 300 g de manteca de maní (crema de maní) (1 ¼ tazas)
- 1 pizca de sal fina (opcional)
Preparación
- Prepara el molde, forra un molde rectangular pequeño (tipo budinera de 20 cm) con papel manteca o film, dejando que sobre por los bordes para poder desmoldar con facilidad.
- Arma la primera capa, derrite 200 g de chocolate con leche a baño maría o en el microondas en intervalos cortos, mezcla con 100 g de manteca de maní hasta integrar y vierte sobre el molde formando una capa pareja. Lleva a la heladera 15 a 20 minutos hasta que endurezca.
- Arma la capa central, derrite el chocolate blanco y mézclalo con 100 g de manteca de maní hasta obtener una crema homogénea. Vierte sobre la primera capa ya firme y vuelve a refrigerar 15 a 20 minutos.
- Arma la capa final, derrite los 200 g de chocolate con leche restantes, intégralos con la manteca de maní restante y viértelos como última capa. Refrigera al menos 1 hora hasta que el marroc esté completamente firme.
- Desmolda y corta, retira el marroc del molde tirando del papel, apóyalo en una tabla y córtalo en cuadrados o rectángulos parejos con un cuchillo filoso. Consérvalo en la heladera.
Consejos prácticos
- Usa chocolate cobertura o chocolate para taza de buena calidad para lograr un corte limpio y parejo.
- Si la manteca de maní está muy espesa, entibiala unos segundos para integrarla mejor con el chocolate derretido.
- Deja que cada capa se enfríe por completo antes de agregar la siguiente para que no se mezclen los colores.
- Usa un cuchillo caliente y sécalo entre cortes para obtener cuadrados prolijos.
Variaciones tradicionales
- Algunas versiones caseras agregan una fina capa de dulce de leche entre el chocolate y la manteca de maní.
- En ciertas casas se reemplaza el chocolate con leche por chocolate semiamargo para un sabor más intenso.
Cómo disfrutar esta receta
El marroc se sirve cortado en cuadraditos pequeños, bien frío, ya que el frío ayuda a mantener firmes las capas de chocolate y manteca de maní.
Es habitual comerlo solo, como golosina de media tarde, acompañado de un mate o un café.
Acompañamientos recomendados
- Mate
- Café
Un poco de historia
El marroc nació de la comunidad marroquí que se instaló en Argentina a comienzos del siglo XX y trajo consigo esta combinación de chocolate y maní. Felipe Fort, fundador de Felfort, conoció la receta gracias a estos inmigrantes y decidió llevarla a la producción industrial en 1927, dando origen a una de las golosinas más longevas del mercado argentino.
Hoy el marroc comparte vitrina con otros clásicos como Rhodesia, Cofler y Bon o Bon, y sigue siendo una de las opciones preferidas para preparar en casa durante reuniones familiares.
Preguntas frecuentes
El marroc es una golosina argentina hecha con capas de chocolate con leche, chocolate blanco y manteca de maní. Su nombre hace referencia a Marruecos, país de origen de los inmigrantes que llevaron la receta a Argentina en la década de 1920, cuando la empresa Felfort comenzó a fabricarla de forma industrial.
La manteca de maní es clave para lograr la textura suave y el sabor característico del marroc, por lo que no se recomienda eliminarla. Si buscas un sabor más suave, puedes usar una crema de maní natural sin azúcar agregada, pero evita reemplazarla por completo porque cambia la consistencia final del dulce.
El marroc casero se conserva bien hasta dos semanas si se guarda en un recipiente hermético dentro de la heladera, ya que el calor ablanda el chocolate y la manteca de maní. También se puede congelar envuelto en film hasta un mes, dejándolo descongelar en la heladera antes de servir.
Conviene usar chocolate cobertura o chocolate para taza de buena calidad, ya que se derrite de forma más pareja y da un corte más limpio. Los chocolates con alto contenido de manteca de cacao facilitan el trabajo con las capas y evitan que el marroc quede demasiado blando a temperatura ambiente.
