La cebolla encurtida es ideal para el acompañamiento de varias comidas, el objetivo es quitarle su sabor ácido y poder disfrutar de esta deliciosa receta sin preocuparnos por que nos deje un mal sabor de boca o mal aliento y así poder aprovechar de todas sus propiedades para la salud.
En esta ocasión la vamos a preparar de la forma tradicional como se la prepara en Ecuador, es decir sin el uso de agua hirviendo, solo con limón y sal, estos ingredientes van a cocinar a la cebolla colorada quitándole ese sabor fuerte. Veamos su preparación.

Ingredientes
- 1 cebolla colorada
- 1 cucharada de sal
- 2 limones
- ½ cucharada de limón
- Sal al gusto
Preparación
- Como primer paso vamos a pelar la cebolla y la partimos por la mitad, en una tabla de picar ponemos la parte plana de la cebolla hacia abajo y con el cuchillo vamos rebanado la cebolla los más fino posible.
- En un recipiente ponemos la cebolla con una cucharada de sal, el zumo de 1 limón y lo dejamos reposar por unos 10 minutos, para que salga el ácido de la misma.
- Las enjuagamos con agua fría y las escurrimos muy bien, le agregamos limón y sal al gusto. Nuestras cebollas estarán listas.
Acompañamientos
La cebolla encurtida es ideal para acompañar una gran cantidad de recetas, como puede ser el pescado en sus diferentes presentaciones o cualquier otro marisco, también puede ir en sanduches o hot dogs, o simplemente en la receta de sal que tu prefieras.
¿Sabías qué?
La cebolla colorada tiene una gran variedad de beneficios como son: ayuda a la relajación de los músculos, por lo que si sufres de insomnio esta te ayuda a conciliar el sueño con mayor facilidad.
Te ayuda a disminuir el riesgo de contraer cáncer de colon puesto que fortalece el sistema digestivo, además es de gran ayuda eliminando los parásitos intestinales y lidiando con el estreñimiento.
Disminuye la presión sanguínea, así como también el colesterol por lo que mejora la salud cardiovascular.
Preguntas frecuentes
Cebolla Encurtida es una receta tradicional que se prepara con ingredientes sencillos y una técnica casera que conserva su sabor auténtico.
El tiempo puede variar según la receta y la cantidad de porciones, pero normalmente se puede preparar siguiendo los pasos indicados en la receta.
Se puede acompañar con guarniciones tradicionales, bebidas típicas o complementos sencillos según la costumbre local.
Sí, en muchos casos se puede guardar en refrigeración en un recipiente cerrado y consumir al día siguiente, siempre revisando su frescura antes de servir.
Sí, puedes hacer pequeños ajustes según tus gustos, pero lo ideal es respetar los ingredientes principales para conservar el sabor tradicional.
