En esta oportunidad hemos traído para ti una bebida deliciosa, refrescante y muy sencilla de preparar, se trata del batido de sandía. El origen de esta fruta proviene del norte de África y luego fue esparcida por diversas partes del mundo.
Sin duda, consumir esta fruta es muy beneficioso para el organismo, debido a su alto valor en vitaminas y minerales y si la complementamos con un poco de leche a parte de calmarnos la sed nos aporta una buena cantidad de energía a nuestro cuerpo.
Para su preparación solo necesitamos pocos ingredientes como es leche, sandía, azúcar y la ayuda de una licuadora. Continuemos con su preparación, seguro que a mas de uno le va a encantar.

Ingredientes
- 3 tazas de sandia
- 1 taza de leche
- 2 cucharas de azúcar
Preparación
- Vamos a partir la sandía en rodajas triangulares para proceder a sacar las pepas y luego la cortamos en cuadrados medianos hasta conseguir las 3 tazas.
- Ahora procedemos a metela en el congelador por unas 3 o 4 horas para que se pongan duras y estén congeladas totalmente.
- Luego en la licuadora ponemos la sandía congelada, la leche, las 2 cucharadas de azúcar y licuamos asegurándonos que no quede ningún grumo.
- Finalmente, la servimos en unos vasos de cristal, nos va a quedar una contextura espesa y para decorar le podemos poner unos pedacitos de sandía con una hoja de menta.
¿Sabías qué?
La sandia pertenece a la familia de los pepinos, el calabacín, la calabaza y el melón. La sandia proviene de una planta rastrera que no levante más de dos pies de alto del suelo, esta fruta cuenta con una gran cantidad de minerales y vitaminas y un importante porcentaje de agua, lo que la hace ser una fruta muy refrescante.
Estas pueden a llegar a crecer de gran tamaño y a pesar mucho, la más grande registrada hasta el momento pesaba 122 kilogramos, algo realmente sorprendente.
Preguntas frecuentes
Batido de Sandía es una receta tradicional que se prepara con ingredientes sencillos y una técnica casera que conserva su sabor auténtico.
El tiempo puede variar según la receta y la cantidad de porciones, pero normalmente se puede preparar siguiendo los pasos indicados en la receta.
Se puede acompañar con guarniciones tradicionales, bebidas típicas o complementos sencillos según la costumbre local.
Sí, en muchos casos se puede guardar en refrigeración en un recipiente cerrado y consumir al día siguiente, siempre revisando su frescura antes de servir.
Sí, puedes hacer pequeños ajustes según tus gustos, pero lo ideal es respetar los ingredientes principales para conservar el sabor tradicional.
