Las garullas son un amasijo tradicional colombiano, especialmente ligado a Soacha, Cundinamarca. Se caracterizan por una capa exterior quebradiza, preparada con harina de maíz y mantequilla, y un relleno cremoso de cuajada fresca. Su contraste entre corteza dorada y centro suave las distingue de otros panes de queso colombianos.
Se disfrutan recién horneadas como desayuno, merienda o parte de las onces, normalmente con chocolate caliente, café o aguapanela. En Soacha, su elaboración artesanal se ha transmitido entre generaciones y forma parte de la memoria gastronómica local.

Ingredientes
Para la masa
- 125 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente (½ taza)
- 100 g de azúcar (½ taza)
- 1 yema de huevo grande
- 150 g de harina de maíz precocida (1 taza)
- 65 g de harina de trigo (½ taza)
- 3 g de polvo de hornear (½ cucharadita)
- 3 g de sal (½ cucharadita)
- 30 ml de leche entera (2 cucharadas), si hace falta
Para el relleno
- 250 g de cuajada fresca desmenuzada (2 tazas)
- 25 g de azúcar (2 cucharadas)
- 1 clara de huevo grande
- 30 g de harina de trigo (¼ taza)
Preparación
- Precalienta el horno a 180 °C y cubre una bandeja con papel para hornear.
- Bate la mantequilla, mezcla la mantequilla con los 100 g de azúcar hasta obtener una crema más clara y suave. Agrega la yema de huevo y mezcla hasta incorporarla por completo.
- Forma la masa, añade la harina de maíz, los 65 g de harina de trigo, el polvo de hornear y la sal. Mezcla con las manos hasta conseguir una textura arenosa que puedas compactar. Agrega la leche poco a poco solo si la masa está demasiado seca; debe unirse sin quedar pegajosa.
- Cubre la masa y déjala reposar durante 20 minutos para que la harina de maíz absorba la humedad.
- Prepara el relleno, mezcla la cuajada desmenuzada con los 25 g de azúcar, la clara de huevo y los 30 g de harina de trigo. Debes obtener un relleno húmedo y cremoso, pero suficientemente firme para mantener su forma.
- Arma las garullas, divide la masa en 10 porciones. Forma una bola con cada porción, haz una cavidad profunda en el centro y agrega aproximadamente 30 g de relleno. Cierra la base sin cubrir totalmente la parte superior, dejando una pequeña porción de cuajada visible.
- Coloca las garullas en la bandeja, dejando espacio entre ellas. Hornea durante 22 a 28 minutos, hasta que la masa esté firme y dorada en los bordes, mientras el relleno se vea ligeramente tostado.
- Déjalas reposar 8 minutos antes de servirlas tibias.
Consejos del chef
- Usa cuajada fresca y húmeda; un queso muy seco puede volver el relleno arenoso.
- No agregues demasiada leche a la masa, porque debe conservar una textura ligeramente quebradiza.
- Deja parte del relleno expuesto para lograr la presentación tradicional.
- Hornea solo hasta que los bordes se doren; si las dejas demasiado tiempo, la cuajada perderá suavidad.
Variaciones tradicionales
Algunas recetas familiares sustituyen parte de la cuajada por queso campesino fresco. También existen garullas de forma más plana o más alta, según la panadería o la tradición local, pero la versión más reconocida mantiene la corteza de maíz y el centro de cuajada visible.
Cómo servir
Sirve las garullas recién horneadas o tibias. Tradicionalmente se disfrutan en el desayuno o durante las onces, acompañadas de una bebida caliente. Evita refrigerarlas antes de servirlas, porque su masa pierde parte de la textura crujiente.
Acompañamientos recomendados
- Chocolate caliente colombiano
- Café negro colombiano
- Aguapanela caliente
- Leche caliente
- Avena colombiana
Curiosidad gastronómica
La garulla es uno de los amasijos más representativos de Soacha. Su preparación combina maíz y cuajada, dos ingredientes centrales en la cocina tradicional del altiplano colombiano, y mantiene un carácter artesanal asociado con panaderías y vendedoras locales.
Preguntas frecuentes
La garulla tiene una masa exterior de harina de maíz con una textura más quebradiza y un relleno visible de cuajada. La almojábana suele integrar el queso directamente en toda la masa, por lo que queda más uniforme, suave y parecida a un panecillo de queso.
Sí, puedes usar queso campesino fresco y húmedo. Desmenúzalo muy bien antes de mezclarlo con la clara, el azúcar y la harina. Evita quesos curados o muy salados, porque modificarán el sabor delicado del relleno tradicional.
La masa puede deshacerse cuando está demasiado seca o cuando la harina de maíz no ha absorbido suficiente humedad. Agrega leche de una cucharadita en una cucharadita y compacta la mezcla con las manos. Debe mantenerse unida al presionarla sin volverse húmeda o pegajosa.
Guárdalas completamente frías en un recipiente hermético hasta por 2 días. Para servirlas nuevamente, caliéntalas en horno a 160 °C durante 5 a 7 minutos. Esto ayuda a recuperar la textura de la masa y a suavizar el relleno de cuajada.
