La torta de auyama es un postre casero muy querido en Colombia, preparado con puré de auyama, huevos, harina, leche condensada y un toque de canela. Su miga queda húmeda, suave y de sabor delicadamente dulce, con el color dorado natural de la auyama.
Es una preparación frecuente para compartir en la merienda, acompañar el café o aprovechar una auyama madura en casa. La combinación de auyama cocida, leche condensada y canela es una versión ampliamente difundida en la repostería colombiana.

Ingredientes
- 1 kg de auyama pelada y sin semillas, cortada en cubos
- 2 g de canela en astilla (2 astillas pequeñas)
- 110 ml de aceite vegetal (½ taza)
- 320 g de leche condensada (1 taza)
- 5 ml de esencia de vainilla (1 cucharadita)
- 250 g de harina de trigo (2 tazas)
- 5 g de polvo para hornear (1 cucharadita)
- 186 g de crema de leche (¾ taza)
- 50 ml de leche entera (3 cucharadas)
- 6 huevos grandes
- 5 g de mantequilla (1 cucharadita) para engrasar el molde
- 10 g de harina de trigo (1 cucharada) para enharinar el molde
Preparación
- Cocina la auyama, coloca los cubos de auyama y la canela en una olla, cúbrelos con agua y cocina a fuego medio durante 20 a 25 minutos, hasta que estén muy suaves. Escúrrelos bien, retira la canela y deja que la auyama se enfríe durante 10 minutos.
- Prepara el molde, precalienta el horno a 180 °C. Unta un molde redondo de 24 cm con la mantequilla y espolvorea la harina, cubriendo la base y los bordes. Sacude el exceso.
- Licúa la mezcla, coloca la auyama cocida, el aceite, la leche condensada, la vainilla, la crema de leche, la leche entera y los huevos en la licuadora. Licúa hasta obtener una crema lisa, homogénea y sin trozos de auyama.
- Integra los secos, pasa la mezcla a un recipiente amplio, agrega la harina y el polvo para hornear previamente tamizados y mezcla con una espátula hasta que no queden rastros secos. Evita batir de más para conservar una textura suave.
- Hornea la torta, vierte la mezcla en el molde y hornea durante 45 a 55 minutos. La superficie debe verse dorada y firme; al insertar un palillo en el centro, debe salir con algunas migas húmedas, pero sin masa líquida.
- Enfría y sirve, deja reposar la torta en el molde durante 20 minutos antes de desmoldarla. Déjala enfriar por completo para que tome firmeza y córtala en porciones.
Sugerencias para mejores resultados
- Escurre muy bien la auyama cocida para evitar que la torta quede demasiado húmeda.
- Usa auyama madura, de pulpa intensa y firme, para obtener mejor color y dulzor.
- No abras el horno durante los primeros 35 minutos para que la torta no se baje.
- Déjala reposar unas horas antes de servirla; el sabor a canela y auyama se integra mejor.
Variaciones tradicionales
En algunas casas colombianas se añade queso campesino rallado o queso costeño desmenuzado a la mezcla para obtener un contraste salado. También se puede decorar con bocadillo veleño en cubitos o acompañar con una capa ligera de arequipe.
Cómo disfrutar esta receta
Sirve la torta de auyama a temperatura ambiente o ligeramente fría, en tajadas medianas. Es ideal para la merienda, el desayuno o como postre después del almuerzo.
Acompáñala con café colombiano, chocolate caliente o una taza de leche.
Acompañamientos recomendados
- Café colombiano
- Chocolate caliente
- Leche fría o caliente
- Queso campesino
- Arequipe colombiano
Curiosidad gastronómica
La auyama es un ingrediente muy presente en la cocina colombiana, tanto en preparaciones saladas como sopas y guisos, como en dulces y tortas. En repostería, su humedad natural permite elaborar bizcochos suaves sin necesitar grandes cantidades de mantequilla.
Preguntas frecuentes
Sí. Necesitas aproximadamente 700 g de puré de auyama bien escurrido. Procura que no tenga sal, azúcar ni especias añadidas, para mantener el equilibrio de la receta. Si el puré está muy líquido, déjalo reposar en un colador durante unos minutos antes de usarlo.
No. La textura correcta es húmeda y suave, parecida a la de un bizcocho cremoso. Evita hornearla en exceso: retírala cuando el centro ya esté firme y el palillo salga con migas húmedas, no con masa cruda.
Guárdala en un recipiente bien tapado en el refrigerador durante 3 a 4 días. Antes de servirla, déjala reposar unos minutos a temperatura ambiente para que recupere su textura suave y su aroma.
