Las marranitas son uno de los antojos más representativos del Valle del Cauca, Colombia. Se preparan con plátano verde frito y machacado, relleno de chicharrón crocante, formado en pequeñas bolas y frito nuevamente hasta quedar dorado por fuera y suave por dentro.
Son muy populares en Cali, Buga, Tuluá y otros municipios del Valle, donde se disfrutan como merienda, entrada o acompañamiento. Su nombre alude al relleno de cerdo, y su elaboración combina el protagonismo regional del plátano con la tradición de aprovechar el chicharrón bien dorado. Las marranitas son reconocidas como parte de la gastronomía vallecaucana y se caracterizan precisamente por ser bolas de plátano con chicharrón fritas.

Ingredientes
- 800 g de plátano verde firme (4 plátanos verdes grandes)
- 375 g de chicharrón carnudo, cocido y crocante (aproximadamente 3 tazas picadas)
- 10 g de ajo triturado (2 dientes)
- 4 g de comino molido (¾ de cucharadita)
- 5 g de sal (1 cucharadita)
- 1 l de aceite vegetal para freír
- 120 ml de hogao colombiano, opcional para servir (½ taza)
- 2 limones cortados en gajos, opcionales para servir
Preparación
- Prepara el chicharrón, corta el chicharrón en trozos pequeños y mézclalo con el ajo, el comino y 2 g de sal. Si aún no está crocante, caliéntalo en una sartén sin añadir aceite durante 5 a 7 minutos, hasta que quede bien dorado. Déjalo enfriar un poco y pícalo o machácalo hasta obtener trozos pequeños.
- Haz la primera fritura, pela los plátanos verdes y córtalos en trozos de aproximadamente 5 cm. Calienta el aceite a fuego medio-alto y fríe los trozos durante 6 a 7 minutos, hasta que estén cocidos, suaves y ligeramente dorados. Retíralos y escúrrelos sobre papel absorbente.
- Machaca el plátano, coloca los trozos todavía tibios en un recipiente amplio y aplástalos con un pilón, un tenedor resistente o un triturador. Agrega los 3 g de sal restantes y mezcla hasta obtener una masa rústica, con algunos pequeños trozos de plátano visibles.
- Forma las marranitas, divide la masa en 8 porciones. Humedece ligeramente tus manos, aplana una porción, coloca aproximadamente 2 cucharadas de chicharrón en el centro y cierra la masa alrededor del relleno. Forma una bola compacta y repite con el resto.
- Fríe hasta dorar, vuelve a calentar el aceite a fuego medio-alto y fríe las marranitas en tandas durante 4 a 5 minutos, volteándolas con cuidado, hasta que estén doradas y crujientes por fuera. Retíralas y escúrrelas sobre papel absorbente.
- Sirve calientes, presenta las marranitas recién fritas con hogao colombiano aparte o encima, y ofrece limón para quien desee añadirlo.
Consejos del chef
- Usa plátanos completamente verdes y firmes; los plátanos maduros quedan demasiado dulces y blandos para esta preparación.
- Machaca el plátano cuando todavía esté tibio, porque será más fácil unir la masa sin añadir agua ni harina.
- No dejes trozos grandes de chicharrón, ya que pueden romper la masa al formar las bolas.
- Fríe las marranitas en tandas pequeñas para que se doren de manera uniforme y no absorban demasiado aceite.
Variaciones tradicionales
En algunas cocinas vallunas se añade un poco de hogao al chicharrón antes de rellenar las marranitas. También puedes encontrarlas acompañadas de ají colombiano, queso costeño rallado o suero costeño, aunque la versión principal se reconoce por el relleno de chicharrón dentro del plátano verde.
Forma tradicional de servir
Sirve las marranitas calientes como entrada, merienda o acompañamiento de una comida valluna. Se disfrutan muy bien con hogao, ají colombiano o unas gotas de limón. También suelen acompañar platos de carne, pollo, arroz atollado o pescado frito.
Acompañamientos recomendados
- Hogao colombiano.
- Ají colombiano.
- Queso costeño rallado.
- Suero costeño.
- Lulada o jugo natural.
- Café negro colombiano.
Origen y tradición
Las marranitas forman parte del repertorio gastronómico tradicional del Valle del Cauca junto con preparaciones como las empanadas vallunas, los aborrajados y las tostadas con hogao. Su relación con otras masas de plátano de la región muestra una herencia culinaria compartida con el Pacífico colombiano, pero su relleno de chicharrón y su fritura final les dan una identidad propia.
Preguntas frecuentes
Usa plátano verde, firme y sin manchas amarillas. El plátano verde aporta una masa con sabor neutro y suficiente estructura para envolver el chicharrón. El plátano maduro tiene una textura más suave y dulce, por lo que puede hacer que las marranitas se rompan o queden demasiado blandas al freírlas.
Sí. Puedes usar chicharrón ya cocido, siempre que esté crocante y no tenga exceso de grasa líquida. Caliéntalo brevemente en una sartén para recuperar su textura, déjalo entibiar y pícalo fino antes de incorporarlo como relleno. Esto ayuda a que las marranitas mantengan su forma.
La primera fritura cocina y ablanda el plátano para que puedas machacarlo y formar una masa. La segunda fritura sella la bola rellena, dora el exterior y crea la textura crujiente que caracteriza a las marranitas vallunas.
Puedes hacer las bolas rellenas con varias horas de anticipación y conservarlas cubiertas en refrigeración. Fríelas justo antes de servir para que mantengan su exterior crocante. También puedes recalentar las ya fritas en horno caliente, aunque recién hechas tendrán mejor textura.
