El bollo poloco, también llamado bollo dulce de maíz o bollo de maíz nuevo, es una preparación tradicional de las sabanas de Córdoba y Sucre, en la costa Caribe colombiana. Se elabora con maíz tierno molido, azúcar y una pequeña cantidad de sal, se envuelve en las propias hojas de mazorca y se cocina hasta quedar suave, húmedo y naturalmente dulce.
Es una comida campesina muy vinculada a los desayunos, las meriendas y la venta en mercados locales. Su sencillez resalta el sabor del maíz biche, recién cosechado, y conserva una técnica de origen indígena: aprovechar tanto los granos como las hojas de la mazorca.

Ingredientes
- 12 mazorcas grandes de maíz tierno (aprox. 1,2 kg de maíz con hojas)
- 300 g de azúcar (1 ½ tazas)
- 3 g de sal (½ cucharadita)
- 3 g de bicarbonato de sodio (½ cucharadita)
- 1,5 litros de agua (6 tazas), para la cocción
Preparación
- Retira con cuidado las hojas externas de las mazorcas sin romperlas, lávalas bien y déjalas escurrir. Reserva las hojas más grandes y flexibles para envolver los bollos.
- Desgrana las mazorcas y muele los granos hasta obtener una masa húmeda y uniforme. Conserva todo el líquido que suelte el maíz, porque ayuda a que los bollos queden suaves y con buena consistencia.
- Endulza la masa, agrega el azúcar, la sal y el bicarbonato. Mezcla durante varios minutos hasta que el azúcar se distribuya bien y la masa tenga una textura cremosa, espesa pero fácil de porcionar con una cuchara.
- Forma los bollos, coloca aproximadamente 90 g de masa (unas 4 cucharadas) en el centro de cada hoja de mazorca. Dobla los lados hacia dentro, cierra los extremos y amarra cada bollo con tiras de hoja o hilo de cocina.
- Cocina al vapor, acomoda las hojas sobrantes en el fondo de una olla grande y coloca los bollos encima. Agrega el agua sin cubrirlos por completo, tapa la olla y cocina a fuego medio durante 45 a 55 minutos, hasta que la masa esté firme y se desprenda con facilidad de la hoja.
- Retira los bollos con cuidado, déjalos reposar 10 minutos y sírvelos tibios. También puedes disfrutarlos a temperatura ambiente.
Trucos de cocina
- Usa maíz muy tierno y lechoso; el maíz maduro produce una masa más seca y menos dulce.
- No elimines el líquido que se obtiene al moler el maíz, porque contiene almidón natural y mejora la textura.
- No llenes demasiado las hojas para que los bollos puedan cerrarse bien durante la cocción.
- Mantén el fuego medio para que se cocinen de forma uniforme sin que el agua se evapore demasiado rápido.
Variaciones tradicionales
En Córdoba y Sucre también se conocen versiones llamadas bollo dulce, bollo de maíz biche o envuelto de mazorca. El bollo poloco tradicional se distingue por su sabor dulce y por prepararse principalmente con maíz tierno, azúcar, sal y bicarbonato.
Forma tradicional de servir
Sirve el bollo poloco tibio, aún dentro de su hoja, como desayuno, merienda o cena ligera. Es común acompañarlo con queso costeño fresco o con una taza de café negro, chocolate caliente o aguapanela.
Acompañamientos recomendados
- Queso costeño fresco
- Café negro colombiano
- Chocolate caliente
- Aguapanela caliente
- Suero costeño, en pequeñas cantidades
Dato curioso
El bollo poloco forma parte del patrimonio alimentario de las sabanas caribeñas colombianas. En municipios de Córdoba y Sucre todavía se prepara y vende de manera artesanal, especialmente en mercados y zonas rurales donde el maíz nuevo sigue siendo protagonista de la cocina cotidiana.
Preguntas frecuentes
Usa maíz tierno, también llamado maíz nuevo, maíz biche o choclo según la región. Debe estar suave, jugoso y con granos lechosos. El maíz seco no produce la misma textura ni el dulzor natural característico de esta preparación tradicional.
La versión tradicional más sencilla no necesita queso en la masa, ya que su sabor principal proviene del maíz tierno y el azúcar. Sin embargo, es frecuente servirlo acompañado de queso costeño fresco, cuyo sabor salado contrasta muy bien con el dulzor del bollo.
Puedes conservarlo hasta 2 días en refrigeración, bien envuelto y dentro de un recipiente cerrado. Para calentarlo, colócalo unos minutos al vapor o en una olla con poca agua. Evita recalentarlo en exceso para que no pierda humedad.
