El majule es una preparación tradicional de los Llanos Orientales colombianos que se encuentra a medio camino entre una bebida espesa y un postre caliente. Se elabora cocinando plátano hartón muy maduro hasta deshacerlo, para después integrarlo con leche y cuajada fresca.
Es conocido principalmente en zonas de Arauca, Meta y Casanare, donde los alimentos a base de plátano, maíz, leche y queso forman parte de la cocina cotidiana. Su textura cremosa y su sabor suave hacen que pueda servirse en una taza grande o en un recipiente hondo, especialmente durante desayunos y meriendas.

Ingredientes
- 900 g de plátano hartón muy maduro (4 plátanos grandes)
- 1,25 l de agua (5 tazas)
- 750 ml de leche entera (3 tazas)
- 250 g de cuajada fresca desmenuzada (2 tazas)
Preparación
- Prepara los plátanos, pélalos y retira la parte central que contiene las semillas más duras. Corta la pulpa en tiras finas o trozos pequeños para que se deshaga con facilidad durante la cocción.
- Cocina y deshaz el plátano, coloca los trozos en una olla con el agua y cocina a fuego medio durante unos 15 a 20 minutos, hasta que estén completamente blandos. Bátelos y aplástalos con un molinillo o una cuchara de madera hasta obtener una mezcla espesa y sin trozos grandes.
- Incorpora la leche, vierte la leche poco a poco mientras continúas mezclando. Cocina a fuego bajo durante 8 a 10 minutos y remueve con frecuencia para evitar que la preparación se adhiera al fondo de la olla.
- Agrega la cuajada y sirve, incorpora la cuajada desmenuzada y mezcla suavemente durante 3 a 5 minutos, hasta que se caliente y quede distribuida en la preparación. Retira el majule del fuego cuando tenga una consistencia cremosa y sírvelo caliente.
Recomendaciones de preparación
- Utiliza plátanos con la cáscara muy oscura, pues su pulpa es más dulce y se deshace con mayor facilidad.
- Remueve la mezcla después de añadir la leche para evitar que se pegue o se queme en el fondo.
- Ajusta la consistencia con una pequeña cantidad de leche caliente si el majule se espesa demasiado antes de servir.
Forma tradicional de servir
Sirve el majule caliente o tibio en tazas grandes o recipientes hondos. Debe conservar una textura espesa y cremosa, pero lo bastante fluida para comerla con cuchara. En los Llanos puede formar parte del desayuno o de una merienda sustanciosa.
Acompañamientos recomendados
- Tungos llaneros de maíz
- Cachapas de maíz tierno
- Arepas asadas sencillas
Curiosidad gastronómica
El majule refleja el aprovechamiento de ingredientes habituales de la despensa llanera. El plátano maduro aporta cuerpo y dulzor natural, mientras que la leche y la cuajada convierten la preparación en un alimento reconfortante que puede funcionar como bebida, desayuno o postre casero.
Preguntas frecuentes
Debe quedar espeso, cremoso y con el plátano completamente deshecho. No tiene la fluidez de una bebida ligera, pero tampoco debe quedar firme como un puré. Si se espesa demasiado durante la cocción, agrega un poco de leche caliente y mezcla hasta recuperar una consistencia fácil de servir.
Lo recomendable es utilizar plátano hartón muy maduro, con gran parte de la cáscara oscura. En ese punto desarrolla mayor dulzor, se ablanda con rapidez y aporta la textura característica. Un plátano poco maduro puede dejar el majule menos dulce, más harinoso y difícil de deshacer.
Puedes refrigerarlo en un recipiente cerrado durante uno o dos días. Al enfriarse se volverá más espeso, por lo que conviene calentarlo a fuego bajo con un poco de leche y removerlo suavemente. Sin embargo, su textura y sabor son mejores cuando se sirve recién preparado.
