La almojábana es uno de los amasijos más tradicionales de Colombia, especialmente ligado a Boyacá y Cundinamarca. Se prepara con cuajada fresca, harina de maíz, huevo y un toque de azúcar, dando como resultado un panecillo dorado por fuera, suave por dentro y con un sabor lácteo muy característico.
Es habitual disfrutarla recién horneada durante el desayuno o las onces, acompañada de chocolate caliente, café o aguapanela. En pueblos del altiplano cundiboyacense, las almojábanas forman parte de la identidad de panaderías familiares y paradas de carretera.

Ingredientes
- 500 g de cuajada fresca desmenuzada (4 tazas)
- 150 g de harina de maíz blanco precocida (1 taza)
- 50 g de fécula de maíz (⅓ taza)
- 50 g de azúcar (¼ taza)
- 10 g de polvo de hornear (2 cucharaditas)
- 3 g de sal (½ cucharadita)
- 2 huevos grandes
- 60 ml de leche entera (¼ taza)
- 30 g de mantequilla sin sal derretida (2 cucharadas)
Preparación
- Precalienta el horno a 200 °C y cubre una bandeja con papel para hornear o engrásala ligeramente con mantequilla.
- Mezcla los ingredientes secos, coloca la harina de maíz, la fécula de maíz, el azúcar, el polvo de hornear y la sal en un recipiente amplio. Mezcla hasta integrarlos bien.
- Prepara la masa, agrega la cuajada desmenuzada, los huevos y la mantequilla derretida. Amasa con las manos y añade la leche poco a poco hasta formar una masa suave, húmeda y fácil de moldear. Debe unirse sin quedar pegajosa.
- Forma las almojábanas, divide la masa en 12 porciones de tamaño similar y forma bolas lisas. Colócalas en la bandeja, dejando unos centímetros de separación entre cada una.
- Hornea durante 20 a 25 minutos, hasta que las almojábanas estén infladas, firmes y ligeramente doradas en la superficie y la base.
- Déjalas reposar 5 minutos antes de servirlas. Disfrútalas tibias para apreciar mejor su textura suave y su aroma a cuajada.
Consejos del chef
- Usa cuajada fresca, no queso muy curado, para obtener la textura tradicional.
- Añade la leche gradualmente, ya que la humedad de la cuajada puede variar.
- No amases en exceso; mezcla solo hasta unir la masa.
- Sirve las almojábanas recién horneadas, porque son más suaves y aromáticas cuando están tibias.
Variaciones tradicionales
En algunas zonas de Boyacá y Cundinamarca se prepara una versión más sencilla con cuajada, harina de maíz, azúcar, sal y agua tibia. Otras panaderías incorporan fécula de maíz, huevo, leche y mantequilla para lograr una almojábana más esponjosa.
Forma tradicional de servir
Sirve la almojábana caliente o tibia, sola o partida por la mitad. Tradicionalmente se acompaña con chocolate caliente, café negro colombiano, aguapanela o una taza de leche.
Acompañamientos recomendados
- Chocolate caliente colombiano
- Café negro colombiano
- Aguapanela caliente
- Leche caliente
- Queso campesino fresco
Un poco de historia
La almojábana colombiana pertenece a la tradición de panes y amasijos elaborados con maíz y productos lácteos. Su nombre tiene un origen antiguo relacionado con preparaciones de queso de la cocina árabe y española, pero en Colombia adquirió una identidad propia con la cuajada y la harina de maíz.
Aunque se encuentra en muchas regiones del país, las almojábanas de Boyacá, Cundinamarca y Soacha son especialmente reconocidas dentro de la tradición gastronómica colombiana.
Preguntas frecuentes
La almojábana colombiana se prepara principalmente con cuajada o queso fresco y harina de maíz. El pandebono suele llevar almidón de yuca agrio, queso y, con frecuencia, harina de maíz. Por eso, el pandebono tiene una textura más elástica, mientras la almojábana suele ser más suave, láctea y parecida a un panecillo.
Sí. Usa queso campesino fresco y de textura húmeda cuando no consigas cuajada. Evita quesos muy salados, secos o maduros, porque pueden alterar el sabor y volver la masa más seca. Desmenuza o ralla el queso finamente antes de incorporarlo a los demás ingredientes.
La masa puede deshacerse si la cuajada está muy seca o si falta líquido. Agrega leche de una cucharada en una cucharada hasta que puedas formar bolas lisas. La masa debe quedar húmeda y compacta, pero nunca pegajosa ni líquida.
Guárdalas completamente frías en un recipiente hermético durante un máximo de 2 días. Para calentarlas, llévalas al horno a 160 °C durante 5 a 7 minutos. Así recuperarán parte de su suavidad sin resecarse demasiado.
