El hogao es una de las bases más importantes de la cocina colombiana. Este guiso de tomate y cebolla larga aporta sabor, color y jugosidad a preparaciones como arroz con huevo, arepas, patacones, tamales, sopas, carnes y fríjoles.
Cada familia puede ajustar sus proporciones, pero la versión tradicional se cocina lentamente para que el tomate se reduzca y la cebolla quede suave, formando una salsa espesa y aromática.

Ingredientes
- 300 g de tomate maduro picado (3 tomates medianos)
- 150 g de cebolla larga picada (4 tallos)
- 80 g de cebolla blanca picada (1 cebolla pequeña)
- 10 g de ajo picado (2 dientes)
- 45 ml de aceite vegetal (3 cucharadas)
- 3 g de comino molido (1 cucharadita)
- 2 g de color o achiote en polvo (1 cucharadita)
- 5 g de sal (1 cucharadita)
- 1 g de pimienta negra molida (1/4 cucharadita)
- 60 ml de agua (1/4 taza)
Preparación
- Sofríe las cebollas, calienta el aceite en una sartén a fuego medio y agrega la cebolla larga, la cebolla blanca y el ajo. Cocina durante 4 minutos, revolviendo con frecuencia, hasta que las cebollas estén suaves y fragantes.
- Añade los condimentos, incorpora el comino, el color, la sal y la pimienta. Mezcla durante 30 segundos para que las especias se integren al aceite y desprendan su aroma.
- Cocina el tomate, agrega el tomate picado y el agua. Mezcla bien, tapa parcialmente la sartén y cocina a fuego bajo durante 15 a 20 minutos, revolviendo de vez en cuando, hasta que el tomate se deshaga y el hogao quede espeso y jugoso.
- Ajusta y sirve, prueba el hogao y ajusta la sal si es necesario. Úsalo caliente como base de otras recetas o sírvelo directamente sobre arepas, arroz, patacones o huevos.
Consejos del chef
- Usa tomates maduros y carnosos para obtener un hogao más espeso y con mejor sabor.
- Cocina a fuego bajo para que las verduras se reduzcan sin quemarse.
- Si el tomate está muy ácido, agrega 2 g de azúcar blanca (1/2 cucharadita) mientras se cocina.
- Guarda el hogao refrigerado en un recipiente hermético hasta por 4 días.
Variaciones tradicionales
En algunas regiones se prepara únicamente con tomate, cebolla larga y aceite. Otras versiones incluyen cebolla blanca, ajo, comino o color para intensificar el sabor y el color característicos del guiso.
Cómo servir
Sirve el hogao caliente como acompañamiento de arepas, patacones, arroz blanco, huevos fritos, carne asada o yuca cocida. También puedes usarlo como base para guisos, sopas, fríjoles, tamales y rellenos colombianos.
Acompañamientos recomendados
- Arepas colombianas.
- Patacones.
- Arroz blanco.
- Huevos fritos o huevos pericos.
- Yuca cocida.
- Carne asada o pollo a la plancha.
Un poco de historia
El hogao recibe su nombre de la técnica de “ahogar” o sofreír lentamente los ingredientes en grasa. Con el tiempo se convirtió en una salsa fundamental de la cocina colombiana, presente en preparaciones cotidianas de distintas regiones del país.
Preguntas frecuentes
El hogao no es una salsa de tomate licuada ni una preparación italiana. Se elabora con tomate fresco, cebolla larga y condimentos, cocinados lentamente hasta formar un guiso rústico. Debe conservar pequeños trozos de tomate y cebolla, además de una textura más espesa y casera.
Sí. Muchas versiones tradicionales se preparan solo con cebolla larga, tomate, aceite y sal. La cebolla blanca aporta más dulzor y cuerpo, pero no es indispensable. Mantén la cebolla larga como ingrediente principal para conservar el perfil más reconocible del hogao colombiano.
Sí. Deja que se enfríe completamente y guárdalo en recipientes pequeños o bolsas aptas para congelador. Puede conservarse hasta por dos meses. Descongélalo en el refrigerador y caliéntalo a fuego bajo antes de usarlo para recuperar su textura.
