El rollo de chocolate es un clásico de la repostería casera argentina: un bizcochuelo esponjoso de cacao que se enrolla todavía caliente y se rellena con dulce de leche, el ingrediente que define buena parte de los postres del país.
Es habitual encontrarlo en panaderías y confiterías de barrio, así como en las mesas familiares durante cumpleaños, meriendas y reuniones, donde se corta en rodajas y se comparte junto a un mate o un café.
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Rollo de Chocolate
- Tiempo Prep: 25
- Tiempo de reposo: 20
- Tiempo Cocción: 12
- Tiempo Total: 57
- Porciones: 8 porciones
- Categoría: Postre
- Cocina: Argentina
Ingredientes
- 4 unidades de huevos grandes, a temperatura ambiente
- 120 g de azúcar (1/2 taza más 2 cucharadas)
- 90 g de harina de trigo (3/4 taza)
- 30 g de cacao amargo en polvo (3 cucharadas)
- 5 g de polvo de hornear (1 cucharadita)
- 1 pizca de sal
- 400 g de dulce de leche repostero (1 y 1/2 tazas)
- 30 g de azúcar impalpable, para espolvorear (3 cucharadas) (opcional)
Preparación
- Bate los huevos con el azúcar, bate los huevos junto con el azúcar a velocidad alta durante unos 8 minutos, hasta que la mezcla triplique su volumen y quede pálida y espumosa.
- Incorpora los secos, tamiza la harina junto con el cacao, el polvo de hornear y la sal, e incorpóralos a la mezcla de huevos con movimientos envolventes para no perder el aire.
- Hornea el bizcochuelo, vierte la preparación en una asadera rectangular forrada con papel manteca, extiéndela de manera uniforme y hornea a 180°C durante 10 a 12 minutos, hasta que al tocar la superficie vuelva a su lugar.
- Enrolla el bizcochuelo caliente, desmolda el bizcochuelo sobre un paño limpio espolvoreado con azúcar, retira el papel manteca y enróllalo junto con el paño desde uno de los extremos cortos; déjalo enfriar así enrollado para que tome la forma.
- Rellena con dulce de leche, desenrolla con cuidado el bizcochuelo ya frío, unta el dulce de leche de manera pareja sobre toda la superficie y vuelve a enrollarlo sin el paño, ajustando bien la forma.
- Decora y sirve, espolvorea el rollo con azúcar impalpable, córtalo en rodajas y sírvelo.
Trucos de cocina
- Bate los huevos con el azúcar el tiempo suficiente: si la mezcla no triplica su volumen, el bizcochuelo se romperá al enrollarlo.
- Enrolla el bizcochuelo apenas sale del horno, todavía caliente y flexible; si se enfría antes de enrollarlo, se agrietará.
- Usa dulce de leche repostero, más espeso que el de mesa, ya que sostiene mejor la forma del rollo al cortarlo.
- No hornees de más el bizcochuelo: unos minutos de exceso lo secan y dificultan el enrollado.
Variaciones tradicionales
- Algunas familias rellenan el rollo con crema chantilly en lugar de dulce de leche, o combinan ambos rellenos.
- En algunas panaderías se cubre el exterior con un baño de chocolate en lugar de azúcar impalpable.
- Existe una versión con nueces picadas mezcladas en el relleno de dulce de leche.
Presentación recomendada
El rollo de chocolate se sirve cortado en rodajas de aproximadamente 2 centímetros de grosor, como postre de sobremesa o para la merienda.
Es habitual disfrutarlo junto a un café o mate, especialmente en reuniones familiares y cumpleaños.
Acompañamientos recomendados
- Café
- Mate
- Una bola de helado de vainilla (como postre)
Origen y tradición
El rollo de chocolate forma parte de la repostería casera argentina heredada de las tradiciones pasteleras de la inmigración italiana y española, que trajeron consigo las técnicas de los bizcochuelos enrollados típicos de la pastelería centroeuropea.
Con el tiempo, ese bizcochuelo se combinó con el dulce de leche, un ingrediente central de la identidad gastronómica argentina, dando origen a una versión propia que hoy es habitual en panaderías, confiterías y mesas familiares de todo el país.
Preguntas frecuentes
El Rollo de Chocolate es una receta tradicional que se prepara con ingredientes sencillos y una técnica casera que conserva su sabor auténtico.
La preparación no suele tomar mucho tiempo si sigues el orden de los pasos; la duración exacta depende de las cantidades y del tamaño de las porciones.
Combina bien con acompañamientos tradicionales de la región, bebidas típicas o guarniciones sencillas, según el gusto de cada quien.
Sí, generalmente se conserva bien en la heladera dentro de un recipiente tapado, y puede disfrutarse al día siguiente comprobando que esté en buen estado.
Sí, es posible ajustar algunos ingredientes a tu gusto, aunque se recomienda mantener los principales para no perder el sabor característico de la receta.
