El ají de aguacate es una salsa fresca, cremosa y ligeramente picante, muy apreciada en distintas regiones de Colombia. Combina aguacate maduro con cilantro, cebolla larga, ají, limón y vinagre, logrando una preparación suave que acompaña muy bien arepas, empanadas, carnes, papas y fritos.
A diferencia del ají pique más líquido, esta versión tiene una textura espesa gracias al aguacate. Sírvelo recién hecho para disfrutar su color verde, su frescura y el equilibrio entre la cremosidad del aguacate y el toque ácido del limón.

Ingredientes
- 300 g de aguacate maduro sin cáscara ni semilla (2 aguacates medianos)
- 80 ml de agua fría (1/3 de taza)
- 30 ml de jugo de limón (2 cucharadas)
- 15 ml de vinagre blanco (1 cucharada)
- 40 g de cebolla larga picada (1 tallo grande)
- 15 g de cilantro fresco picado (1/2 taza)
- 15 g de ají verde picante fresco (1 ají pequeño)
- 5 g de ajo picado (1 diente)
- 4 g de sal (3/4 de cucharadita)
- 1 g de comino molido (1/2 cucharadita)
- 15 ml de aceite vegetal (1 cucharada)
Preparación
- Prepara los ingredientes, lava muy bien la cebolla larga, el cilantro y el ají. Retira las semillas del ají si prefieres una salsa menos picante y corta el aguacate en trozos grandes.
- Licúa la salsa, coloca el aguacate, el agua, el jugo de limón, el vinagre, la cebolla larga, el cilantro, el ají, el ajo, la sal y el comino en la licuadora. Licúa durante 1 minuto, hasta obtener una salsa cremosa y homogénea.
- Ajusta la textura, agrega el aceite y licúa durante unos segundos más. Si prefieres un ají más ligero, incorpora 15 ml de agua fría (1 cucharada) a la vez hasta conseguir la consistencia deseada.
- Sirve o refrigera, pasa el ají de aguacate a un recipiente con tapa y cubre la superficie directamente con papel film para reducir la oxidación. Sírvelo frío o a temperatura ambiente.
Consejos prácticos
- Usa aguacates maduros, pero que todavía estén firmes, para obtener una salsa cremosa sin sabor amargo.
- Añade el limón inmediatamente después de cortar el aguacate para ayudar a conservar su color.
- Prueba el picante antes de licuar; algunos ajíes frescos pueden ser mucho más intensos que otros.
- Consúmelo el mismo día para disfrutar su mejor sabor y color.
Variaciones tradicionales
En algunas casas se prepara con más cilantro y sin comino para obtener un sabor más herbal. También puedes añadir tomate verde o tomate maduro picado al final para darle una textura más rústica, aunque la versión cremosa de aguacate es la más característica.
Cómo servir
Sirve el ají de aguacate en una salsera pequeña junto a empanadas, arepas, patacones, yuca cocida o carnes asadas. También queda muy bien como salsa para un sancocho, una picada colombiana o papas criollas fritas.
Acompañamientos recomendados
- Empanadas colombianas.
- Arepas de maíz.
- Patacones.
- Papa criolla frita.
- Yuca cocida.
- Carne asada o pollo a la plancha.
Curiosidad gastronómica
El aguacate es un ingrediente muy presente en la mesa colombiana, tanto en ensaladas como en acompañamientos y salsas. Al transformarlo en ají, se obtiene una preparación más espesa y suave que conserva el carácter fresco y picante de las salsas criollas.
Preguntas frecuentes
Usa un aguacate maduro, cremoso y sin fibras duras. Debe ceder ligeramente al presionarlo, pero no estar demasiado blando ni con zonas oscuras. Un aguacate firme y maduro permite lograr una salsa lisa, con buen color y una textura estable.
El jugo de limón ayuda a retrasar la oxidación. Guarda la salsa en un recipiente hermético y cubre la superficie con papel film, procurando que toque directamente el ají. Refrigéralo y consúmelo preferiblemente el mismo día para conservar su color verde.
Sí. Maja muy bien el aguacate con un tenedor y pica finamente la cebolla larga, el cilantro, el ajo y el ají. Mezcla todo con el limón, el vinagre, la sal, el comino, el aceite y el agua hasta obtener una salsa rústica y cremosa.
