El kumis es una bebida láctea fermentada muy popular en Colombia, de textura cremosa, sabor ligeramente ácido y dulzor suave. Se consume fría en desayunos, loncheras y meriendas, sola o acompañada con pan, galletas y productos de panadería.
La versión casera colombiana se prepara fermentando leche entera con kumis natural que contenga cultivos vivos. Después se endulza al gusto y se refrigera hasta que alcance una consistencia uniforme y fresca.

Ingredientes
- 1,5 l de leche entera pasteurizada (6 tazas)
- 90 ml de kumis natural sin sabor con cultivos vivos (6 cucharadas)
- 100 g de azúcar (½ taza)
- 5 ml de extracto de vainilla (1 cucharadita), opcional
Preparación
- Calienta la leche, coloca la leche en una olla limpia y caliéntala a fuego medio hasta que llegue a 82–85 °C, sin dejar que hierva con fuerza. Mantén esa temperatura durante 2 minutos para mejorar la textura final.
- Enfría la leche, retira la olla del fuego y deja que la leche baje a 38–42 °C. Debe sentirse tibia, no caliente; si está demasiado caliente, puede afectar los cultivos del kumis.
- Incorpora el cultivo, pasa 240 ml de leche tibia (1 taza) a un recipiente, mezcla allí el kumis natural hasta que quede uniforme y luego incorpóralo nuevamente a la olla. Mezcla suavemente sin batir en exceso.
- Fermenta el kumis, vierte la mezcla en un frasco de vidrio limpio, cúbrelo sin sellarlo por completo y déjalo reposar entre 8 y 12 horas en un lugar tibio, aproximadamente a 38–42 °C. Estará listo cuando tenga aroma lácteo ácido y una textura ligeramente espesa.
- Endulza y enfría, añade el azúcar y la vainilla, si la vas a usar. Bate con un batidor manual o licúa durante 15 segundos hasta que el kumis quede homogéneo. Refrigéralo durante al menos 4 horas antes de servirlo.
Consejos del chef
- Usa leche pasteurizada y kumis comercial natural con cultivos vivos para iniciar una fermentación más confiable.
- Lava y seca muy bien todos los utensilios antes de preparar la bebida.
- No fermentes la mezcla por más de 12 horas si el ambiente está cálido; podría quedar demasiado ácida.
- Conserva siempre el kumis refrigerado una vez fermentado.
- Reserva 90 ml del kumis recién hecho para preparar una nueva tanda dentro de los siguientes 5 días.
Variaciones tradicionales
En muchas casas colombianas se prepara más dulce, aumentando ligeramente el azúcar. También es común aromatizarlo con vainilla. Algunas versiones caseras añaden leche en polvo para obtener una textura más espesa, aunque la preparación básica de leche y cultivo conserva mejor su carácter tradicional.
Cómo servir
Sirve el kumis bien frío en vaso o taza. Es tradicional disfrutarlo en el desayuno o la merienda, acompañado con pan dulce, mogollas, almojábanas, galletas o queso fresco.
Acompañamientos recomendados
- Almojábana.
- Pan de queso.
- Mogolla colombiana.
- Galletas de soda.
- Queso campesino.
Curiosidad gastronómica
Aunque el kumis tiene antecedentes en bebidas fermentadas de Asia Central, en Colombia se consolidó como una bebida láctea de vaca, dulce y cremosa, con una identidad propia dentro de la industria y la cocina cotidiana del país. El kumis colombiano suele ser más espeso y suave que otras bebidas fermentadas tradicionales.
Preguntas frecuentes
Sí, siempre que uses yogur natural sin azúcar que indique en su etiqueta que contiene cultivos vivos y activos. El sabor puede variar ligeramente, pero el yogur puede funcionar como iniciador para fermentar la leche. El kumis comercial natural suele acercarse más al perfil ácido y cremoso esperado en la versión colombiana.
Debe oler fresco, lácteo y ligeramente ácido, sin aromas desagradables ni señales de moho. La textura debe ser algo espesa, aunque puede separarse una pequeña cantidad de suero. Si observas colores extraños, moho, olor intenso a descomposición o una textura inusual, deséchalo y no lo consumas.
Guárdalo en un recipiente limpio y tapado dentro de la nevera por hasta 5 días. Mantenerlo frío ayuda a controlar la fermentación y conservar mejor su sabor. Remuévelo antes de servirlo si notas una ligera separación de suero.
