El jugo de tomate de árbol es una bebida tradicional de las regiones andinas de Colombia, donde esta fruta también se conoce como tamarillo. Tiene un sabor entre dulce y ácido, una pulpa aromática y un color intenso que lo convierte en uno de los jugos caseros más apreciados en climas templados y fríos.
La versión colombiana más representativa se prepara con tomate de árbol maduro, leche fría, azúcar y hielo. Es una bebida cremosa que suele disfrutarse en el desayuno, como merienda o en juguerías tradicionales. El tomate de árbol se usa ampliamente en Colombia tanto en jugos como en salsas y postres.

Ingredientes
- 4 tomates de árbol maduros (aproximadamente 500 g)
- 480 ml de leche entera fría (2 tazas)
- 50 g de azúcar (4 cucharadas)
- 60 g de hielo triturado (¼ taza)
Preparación
- Prepara la fruta, lava los tomates de árbol, córtalos por la mitad y retira la pulpa con una cuchara. Desecha la cáscara y procura no incorporar semillas demasiado duras.
- Licúa el jugo, coloca la pulpa, la leche fría y el azúcar en la licuadora. Licúa durante 1 minuto, hasta obtener una mezcla uniforme, cremosa y de color anaranjado intenso.
- Cuela la bebida, pasa el jugo por un colador fino para retirar semillas y fibras, presionando suavemente con una cuchara para aprovechar la pulpa líquida.
- Enfría y sirve, devuelve el jugo colado a la licuadora, agrega el hielo triturado y licúa unos segundos más. Sirve inmediatamente en vasos altos.
Recomendaciones de preparación
- Usa tomates de árbol maduros, con la piel ligeramente suave y sin zonas verdes duras.
- No licúes en exceso las semillas, pues pueden aportar una textura áspera.
- Prueba el jugo antes de añadir más azúcar: la acidez cambia según la madurez de la fruta.
- Utiliza leche bien fría para mantener la bebida cremosa sin agregar demasiado hielo.
Variaciones tradicionales
En algunas zonas de Colombia, el jugo se prepara con agua fría en lugar de leche para obtener una bebida más ligera. También puedes combinar agua y leche en partes iguales, una alternativa común cuando deseas conservar parte de la cremosidad sin que el sabor de la fruta quede demasiado suave.
Servicio tradicional
Sirve el jugo de tomate de árbol recién preparado y bien frío. Es habitual acompañarlo con productos de panadería colombiana durante el desayuno o la merienda.
Acompañamientos recomendados
- Arepa con queso.
- Almojábana.
- Pan de bono.
- Empanadas colombianas.
- Puedes disfrutarlo solo como bebida refrescante.
Origen y tradición
El tomate de árbol se cultiva en regiones andinas de Colombia y otros países de Sudamérica. En Colombia, su uso en bebidas es muy popular por su sabor refrescante y por la facilidad con que su pulpa se transforma en jugos, sorbetes, dulces y salsas caseras.
Preguntas frecuentes
Sí. Puedes hacerlo con agua fría si prefieres una bebida más ligera y refrescante. La preparación con leche es más cremosa y suele sentirse similar a un batido, mientras que la versión con agua resalta más la acidez natural del tomate de árbol. Ambas preparaciones son tradicionales y comunes en Colombia.
Sí es recomendable. El tomate de árbol contiene semillas y fibras que pueden afectar la textura final. Al colarlo, obtienes una bebida más fina y agradable al paladar. Licúa primero la pulpa con la leche y el azúcar, luego cuela antes de incorporar el hielo para evitar que el jugo se aguade demasiado.
Sí. Puedes usar pulpa congelada cuando no encuentres fruta fresca. Déjala descongelar parcialmente antes de licuarla y reduce un poco la cantidad de hielo. La pulpa congelada conserva bien el sabor de la fruta, aunque el jugo puede requerir una pequeña cantidad adicional de azúcar para equilibrar la acidez.
